
El Tiempo manda, se mueve, nos movemos. El tiempo se mueve siempre, nosotros no. Pero somos su fieles escuderos que vamos donde él va. Siempre pensamos en él, decimos su nombre y acariciamos su aliento. Hoy las Hadas acarician mi tiempo que sigue pasando haciéndome ver la vida con comprensión.

guardie svizzere
ResponderEliminarCIAO