
Es más fácil caminar cuando tenemos una claridad, aunque esto no garantiza que aún viendo no nos tropecemos. Pero es mejor siempre irse con la luz que con la sombra, porque de esta manera nos aseguramos de que cuando llegamos al sueño que queremos, éste nos vea y no que pasemos frente a él y nos ignore por estar cubiertos con nuestro lado sombra. Porque la luz siempre será la luz.
No hay oscuridad en la que no brille la más mínima flama.

No hay comentarios:
Publicar un comentario