miércoles, 18 de enero de 2017
Interior con I
Interior profundo.
Interior exitable y exitado.
Interior que cuestiona.
Interior capaz, asesino de inicios y finales.
Interior que enfrenta.
Interior fantasma.
Interior mago que fantasea con realidades desapareciéndolas.
Interior que se aferra, que grita, te grita.
Interior sordomudo.
Interior conjugable que reta, te reta, nos reta y los reta.
Interior interminable.
Interior precoz.
Interior, eterno objeto del deseo.
Interior con "i" de inmensidad.
Rendirse.
Rendirse no es debilidad, es aceptar que la vida se ha modificado, es entrar con los ojos abiertos puestos en la libertad de un tiempo que dicta un solo sentido, que no tiene fecha de caducidad.
Una existencia que se prueba sin prejuicio, interna, implacable, memorable.
PASADO MUERTO
El pasado se muere, ya no existe, su imperio se derritió con la iniciativa inquebrantable del ahora.
Luchar por sentir, aniquilar la mente, abrazar un cansancio que renace en cada negatividad.
Las palabras son envenenadas de bien, dispuestas a dejar de sangrar tiempo, dejar escapar respiraciones en latidos, listas para ser expulsadas por un diafragma de vida.
ESTACIÓN
Otoño humano liberándose de sus ocasos, cicatrices que se despojan de sus historias, hojas difuminándose en olvido al abrazo de la tierra.
Bosque de soledades conjuntas, Ser en contrastes exponiendo su piel corteza pero desnudando el alma preparándola para su renacer primavera.
TEXTO: John Nuñez.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




